Día Internacional de la Danza, hoy 29 de abril

Día Internacional de la Danza

El Día Internacional de la Danza se celebra el 29 de abril de cada año, desde 1982 cuando el Comité Internacional de la Danza del Instituto Internacional del Teatro (IIT) estableció la festividad para conmemorar el nacimiento de Jean-Georges Noverre, un excelente bailarín nacido en 1972.

Cada año, el IIT encarga a una personalidad conocida del mundo de la danza la redacción de un mensaje que es leído en todo el mundo. El objetivo de esta celebración y de ese mensaje es el de reunir todas las danzas en este día, como parte de celebrar el arte y mostrar su universalidad.

El mensaje de este año está a cargo de Mourad Merzouki, un bailarín y coreógrafo francés. Este es un fragmento del texto:

“Todo artista tiene el orgullo de su arte. Todo artista defenderá siempre el arte cuyo contacto le ha estremecido. A causa de lo que ha buscado y perdido, y a causa de lo que desea intensamente compartir. Es el eco de una voz, la escritura encontrada, la interpretación de un texto que ofrece a la humanidad, la música sin la cual el universo deja de hablarnos, el movimiento que abre las puertas a la gracia. Yo tengo por la danza el orgullo del bailarín y del coreógrafo, pero también un profundo agradecimiento. Ha sido mi oportunidad. Se ha convertido en mi ética por la nobleza de su disciplina. A través de ella descubro el mundo cada día.

Íntimamente mía, me anima cada día con la energía y la generosidad que le son propias. Su poesía me tranquiliza. ¿Puedo decir que yo existiría sin la danza? ¿Sin la capacidad que me dio para expresarme? ¿Sin la confianza que he encontrado para superar los temores, para escapar de las rutas sin salida?

Sumergido gracias a ella en la belleza y en la complejidad del mundo, me hice ciudadano, ciudadano singular reinventando los códigos a lo largo de los encuentros, fiel a los valores de la cultura hip hop que transforma la energía negativa en fuerza positiva.

Vivo la danza día a día como un honor. Pero vivo este honor preocupado. Constato la pérdida de puntos de referencia, la imposibilidad para imaginar su futuro por parte de los jóvenes procedentes de barrios humildes que han crecido en la frustración y la tensión. Soy como uno de ellos, todos somos como ellos. Me siento animado, quizás más que otros, a dar ejemplo para ayudarles a repetir la vida.

¡Intentadlo, equivocaos y comenzad de nuevo, pero sobre todo bailad, no dejéis jamás de bailar!”