Estadunidenses no apoyan medidas de Obama contra EI

Vídeo de la ejecución masiva de cristianos

Las medidas propuestas por el presidente Barack Obama en contra del Estado Islámico (EI) han dividido la opinión de los ciudadanos.

De acuerdo con un sondeo realizado por CNN/ORC, 57 por ciento de los entrevistados reprobó el manejo presidencial del combate contra el grupo yihadista, acusado de la muerte de los rehenes estadunidenses Kayla Muller y el periodista James Foley.

En tanto 58 por ciento, estima que la batalla contra el EI va de mal en peor, nueve puntos porcentuales más que en octubre pasado.

Un 47 por ciento cree además que es necesario enviar tropas terrestres para combatir al EI, una medida descartada por el presidente y el Partido Demócrata, lo que representa un aumento de cuatro puntos porcentuales respecto a noviembre del año pasado.

La semana pasada, Obama pidió al Congreso autorización para usar la fuerza contra el EI, al considerarlo una amenaza a la seguridad nacional de Estados Unidos, pero aclaró que no buscaba permiso para “operaciones terrestres de largo plazo y gran escala”.

“La autorización que propongo ofrecería flexibilidad para conducir operaciones de combate terrestre en circunstancias más limitadas, como operaciones de rescate (…) o el uso de fuerzas especiales contra el liderazgo de EI”, señaló el borrador de la resolución.

La propuesta generó críticas de los republicanos, que desean un mandato amplio para combatir al EI, como entre demócratas que creen que la propuesta es ambigua y deja abierta la posibilidad de una mayor participación de Estados Unidos en Medio Oriente.

La encuesta fue divulgada un día después de la difusión de un video que muestra la ejecución de 21 cristianos egipcios en Libia por presuntos milicianos del EI.

La Casa Blanca condenó la noche del domingo lo que calificó como el “cobarde asesinato”, expresó sus condolencias a las víctimas y ofreció su apoyo al gobierno egipcio, quien este lunes lanzó ataques aéreos contra posiciones del EI en territorio libio.

El sondeo fue realizado entre 1,027 estadunidenses adultos entre el 12 y el 15 de febrero, y tiene un margen de error de tres puntos porcentuales.