Hombre corta los dedos a su esposa para que dejara de estudiar

El hombre sería condenado a cadena perpetua

Realmente es indignante que en pleno siglo XXI sigan existiendo lugares en los cuales no es bien visto que las mujeres no puedan estudiar y desarrollarse, un claro de ejemplo fue un lamentable suceso que ocurrió en Bangladesh, cuando un hombre le cortó los dedos a su esposa, para que ella no pudiera seguir estudiando.

El hombre de 30 años de edad llamado Rafiq Islam, el cual radica y trabaja en los Emiratos Árabes Unidos se encontraba muy molesto porque su esposa Hawa Akthe de apenas 21 años se encontraba realizando sus estudios universitarios y lo hacia “sin su permiso”, por lo que decidió cometer tal atrocidad, ahora podría enfrentar una pena de cadena perpetua.

Resulta que el despiadado hombre se encontraba muy celoso porque él solamente había alcanzado  el octavo grado (segundo de secundaria) y su esposa ya se encontraba haciendo la universidad, por lo que la amenazó de que habría graves consecuencias si ella continuaba con su preparación.

Mientras Rafiq se encontraba trabajando en los Emiratos, su esposa seguía estudiando en Bangladesh, la distancia le daba la oportunidad de seguirse preparando, sin embargo cuando su esposo regresó a su país se dio cuenta de esto, por lo que estaba dispuesto a hacer todo para cambiar la situación.

El diario inglés Daily Mail entrevistó a la joven, quien narró lo que le sucedió, la mujer aseguró que su marido le dijo tranquilamente que quería hablar con ella, por lo que accedió sin ninguna clase de residencia, sin embargo, sus intenciones no eran buenas.

De repente me vendó los ojos y me ató la mano derecha, también me cubrió la boca con cinta adhesiva y me dijo que me daría algunos regalos sorpresa. Pero, en vez de eso, me cortó los dedos”, contó Hawa Akthe.

Akhte reveló que un pariente de su esposo los tiró en un contenedor de basura con la intención de que los médicos que la atendieran no pudieran reunir los dígitos a la mano de la mujer, el hombre ha confesado su crimen y ya se encuentra esperando su sentencia.